miércoles, 6 de febrero de 2013

Desde el sístema, sí. Cualquiera, no.

Son más de once de la noche. Tengo un trancazo encima que no me lo merezco (y sí, podría yo mismo hacer las bromas con la dichosa palabrita, pero prefiero que las hagais vosotros). Me siento delante del ordenador y pongo la radio. Escucho a Esperanza Aguirre. Flipo en colores. Seguramente algunos pensaréis que, aquello que ha manifestado, está bastante en consonancia con algunos de los pensamientos que tradicionalmente he expresado. Pero claro, estas declaraciones, viniendo de quien vienen, me escaman bastante. ¿Quieres saber, brevemente, por qué? Sigue leyendo.

La sra. Aguirre ha dicho lo siguiente:
  • Se necesita una regeneración democrática para acabar con la indignación de la gente. Bien
  • Hay que devolver al ciudadano el poder que se le ha quitado. Bien, aunque en eso yo añadiría "y que nos hemos dejado quitar".
  • Reforma para que la justicia más ágil y efectiva contra la corrupción. Bien.
  • Listas abiertas en las elecciones. Bien.

Por supuesto, apostilló que "se puede contar" con ella para llevar a cabo tan dignas tareas. Y es aquí donde empiezo a flipar. La sra. Aguirre es política desde hace 30 años, de primer nivel desde el primer gobierno Aznar (1996-2000). es decir más de 15 años. Presidenta de la Comunidad de Madrid, ministra, presidenta del Senado, diputada nacional, presidenta del PP de Madrid... Durante estos 15 años en la primera línea de fuego, ¿no ha podido hacer nada de todo esto que ahora predica?


¡Y en el momento en que lo predica! Todos los partidos salpicados por escándalos de corrupción, especialmente su propio partido. pero claro, "su facción" no. Es la contraria, esa de Rajoy, la que está de suciedad hasta las cejas. Buen momento para sacar estas ideas del cajón en el que estaban escondidas desde hace tanto tiempo. Si es así, es oportunista. Si se le acaban de ocurrir ahora, es lamentable.

¡Y quién lo predica! La sra. Aguirre descalificó al movimiento #15M como golpista por salir a la calle, paralizar el centro de la ciudad y pedir, a grandes rasgos, lo mismo que ella pide ahora y algunas cosas más que pretendían (y aún pretenden) eso que ella ha dicho (y antes que ella UPyD) "regeneración democrática". ¿Alguien que me lo explique? Algún tertuliano la alaba por "atreverse a decir esto". Manda huevos, que diría el sr. Trillo.

El cambio, esa regeneración democrática tan nombrada, desde luego que debe venir desde dentro del propio sistema. Pero creo firmemente que no debemos dejar que los protagonistas de aquello que queramos cambiar sean quienes decidanhacia dónde dirigir ese cambio. No creo que la sra. Aguirre sea la persona idónea para liderar este cambio.

¿Y quién? Tengo algunas ideas, pero eso es otra historia.

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