Carme Chacón está en contra del llamado "derecho a decidir" o, hablando con más propiedad, no está a favor de la convocatoria de un referéndum por la independencia de Catalunya salvo en el caso de que sea el Gobierno central (el único capacitado legalmente para ello) quien lo haga. Como los tiros no van por ahí, Chacón no está dispuesta a apoyar a sus colegas del PSC.
Pero tampoco se sitúa al lado de la dirección federal del Partido, en tanto en cuanto entiende (por lo que ha dicho) que ella es militante del PSC y su gesto significaba que no apoyaba esa propuesta. Sin más.
No daré mi opinión sobre esto (que cada uno saque sus propias conclusiones), sino sobre el hecho de que el PSOE sancione a los diputados del PSC (incluida Chacón) con 600€ por romper la disciplina de voto del partido. Y Pere Navarro, secretario general del PSC, ya ha anunciado que Chacón no podrá presentarse a ningún cargo del PSC en tanto en cuanto no voto a favor de la propuesta (es decir, por romper la disciplina de voto interna).
Y entonces se me ocurre irme a la Constitución y en ella leo:
Articulo 6. Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.
Y, claro, yo me cuestiono que si los partidos políticos "expresan el pluralismo político" y manifiestan "la voluntad popular", ¿cómo es que es sancionable que alguien opine diferente? ¿Acaso es un comportamiento democrático, tal y como manda la Constitución que debe ser? Siempre me había preguntado cómo era posible que no hubiera ninguna fisura entre 150 diputados del mismo partido, habiéndolas como las hay entre sus 8 millones de votantes. Entiendo la semejanza ideológica, pero nunca entenderé el discurso único porque, básicamente, denotan falta de diálogo previo, algo que escasea y de qué manera en España y sus políticos, y liderazgos casi dictatoriales más o menos acentuados que dependen de la cantidad de amigos y amigas que lo sostengan.
Y termino con la sensación de que el funcionamiento de casi todos los partidos políticos no es democrático, como debería ser según nuestra Carta Magna, principalmente el de los dos grandes partidos de nuestro país, PP y PSOE. Justo los dos que más defienden las bondades de nuestra Constitución y que menos han querido cambiarla desde su nacimiento.
¿Y eso? ¿Sería sancionable? Me temo que eso es otra historia...
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