domingo, 30 de noviembre de 2014

El que no quiere ver



Lo primero y ante todo, me gustaría expresar mis condolencias y mi más sentido pésame a los familiares del fallecido hoy en Madrid en una reyerta entre seres, ni siquiera sé si se merecen la calificación de humanos, que se enfundan una camiseta de fútbol para esconder su miserable ideología y forma de vivir ya que, si no fuese por eso, estarían aislados. O, al menos, eso me gustaría creer. Mi más sentido pésame a los hijos del fallecido, de 4 y 19 años, que viven una situación dramática sin que ellos lo hayan buscado ni tengan responsabilidad alguna y que se han levantado un último día de noviembre con un cambio radical en su vida que tendrán que digerir tan pronto como puedan. Lamento una muerte humana y más por cómo se ha producido porque cada muerte violenta arranca de cuajo parte de nuestra alma como seres humanos. Tal vez por eso, cada vez nos queda menos alma y reaccionamos con más frialdad.