miércoles, 6 de marzo de 2013

Hugo Chávez, ese hombre

Hugo Chávez ha muerto. Probablemente le hayas puesto la voz de Arias Navarro, aunque he de decir que la declaración de Maduro (vicepresidente de Chávez y sucesor por su propia elección) no me sonó muy distinta. Sí, Chavez ha muerto y, de repente, salen defensores a ultranza del presidente venezolano y su carrera política. Yo, sinceramente, me he quedado de piedra, sobre todo porque yo no había escuchado estas voces mientras estaba en vida. Se hace cierta la frase que reza que no hay nada como morirse para que hablen bien de uno. ¿Ángel o diablo? ¿Dictador o demócrata? ¿Mártir o caudillo? Supongo que, como todo en esta vida, ni blanco ni negro, pero me sorprende la manera en que se defienden las bondades de Chávez que, hasta ahora, siempre nos había llegado con una imagen maléfica. Por eso me he dedicado a leer un poco.


En 1958, el partido Acción Democrática, parte del ejército y el Partido Comunista de Venezuela se aliaron para derrocar al dictador Marcos Pérez. Acto seguido, AD se alió con la facción católica para crear un panorama de estabilidad, dejando fuera a los comunistas y alternándose en el poder. Éste es, por tanto, el inicio de la llamada "Revolución bolivariana": una muestra de descontento por haber quedado fuera de la gran alianza gubernamental.

Y, como en todo, la economía se mete por medio. Tras la crisis del petróleo de 1973, los precios aumentaron y Venezuela, país productor, sufrió un rápido aumento en sus ingresos, convirtiéndose en uno de los países más desarrollados de Latinoamérica, justo en un momento en el que casi todos los demás países sufrían procesos de golpes de estado o dictaduras militares. La alianza AD-Católicos parecía ser efectiva. Con muchos ingresos, Venezuela entró en el "juego capitalista", desarrollándose rápidamente mediante el crédito internacional pero, mientras esto ocurría, los distintos gobiernos no desarrollaron un modelo productivo alternativo al petróleo (cambiad "petróleo" por "ladrillo" y a ver si os suena la historia). En 1983 los precios caen drásticamente y, por tanto, los ingresos venezolanos. La deuda se dispara. ¿Os sigue sonando la historia? Venezuela regresa a un status de potencia secundaria en Latinoamérica.

En 1989, el presidente Carlos Andrés Pérez, el mismo que había gobernado la nación durante el gran desarrollo venezolano, recurre al FMI, solicitando tutelaje con el fin de acabar con la depresión económica. El FMI, al igual que Europa hace ahora con nosotros, obligó al gobierno a aprobar un paquete de medidas cuyos efectos a corto plazo fueron muy duros, lo que provocó el llamado "Caracazo" (27 de febrero de 1989), grandes manifestaciones y saqueos por parte de las clases sociales más bajas de Caracas. El gobierno usó al ejército para reprimir las revueltas causando centenares de muertos. A día de hoy, la oposición sigue sosteniendo que aquella revuelta fue iniciada por Chávez quien, 7 años antes, siendo teniente-coronel del ejército, había creado y lideraba el MBR-200 (Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, continuador del Ejército Bolivariano Revolucionario creado en el segundo centenario de la liberación de Bolívar). No pudieron probarlo.

Las medidas dictadas por el FMI parecían no dar más fruto que seguir hundiendo a Venezuela, lo que provocó que, en 1992, se dieran dos intentos de golpe de Estado, ambos infructuosos. El primero de ellos, en febrero, fue liderado por Chávez, quien ingresó en prisión pero que se había ganado la simpatía de las clases más bajas. Las elecciones de 1994 las gana Rafael Caldera quien había prometido liberar a Chávez si salía elegido. Ganó las elecciones y Chávez salió de la cárcel poco más de dos años después de haber intentado tomar el poder por la fuerza.

Chávez se presenta y gana las elecciones de 1998, aunque no ejerce el poder en la práctica hasta 1999, año en que crea los llamados Círculos Bolivarianos, organizaciones de base cuyo objetivo es difundir el mensaje bolivariano (o el chavista, llámenle como quieran) entre la gente. Chávez, que contaba con dos tercios de la Cámara legislativa, aprobó un decreto mediante el cual estos Círculos, a los que la oposición llama aún hoy "Círculos armados", fueran financiados públicamente por ley.
Fueron estos Círculos los que se desplegaron para que se aprobara la nueva Constitución Bolivariana, en 1999 (Chávez juró su cargo sobre "esta moribunda constitución", la antigua de 1961) y quienes sirvieron de soporto al presidente durante el intento de golpe de Estado que sufrió en 2002. Quizás ahora no nos soprenda ver todo ese apoyo en la calle, ¿no?

La ley venezolana permitió a Chávez disponer de un año, ya que contaba con una mayoría de dos tercios, para gobernar mediante decretos. Justo antes de acabar ese año, Chávez aprobó un total de 69 leyes, evitando así la necesidad de ponerse de acuerdo con la oposición. Chávez ha cerrado medios de comunicación mediante decretos, no ha respetado las sentencias judiciales que obligaban a su gobierno, ha controlado los medios de comunicación públicos y privados casi en su totalidad, se autoconcedió poderes plenipotenciarios y ha basado su fortaleza en los Círculos antes mencionados y en el ejército, que tiene un papel predominante en el régimen (esto último, lo siento por sus defensores, una base de las dictaduras). Fue un populista (muy inteligente, todo hay que decirlo).



Pero ganó todas las elecciones a las que se presentó y todos los referéndums en los que se le ratificó, el nivel de vida medio en Venezuela mejoró con su mandato y, seamos sinceros, cerró sus fronteras a los narcotraficantes. Fue lo que los venezolanos le dejaron ser. ¿Eso le convierte en un dictador? Yo diría que no. Aunque lo intentó previamente, no llegó al poder con las armas y, con más o menos reticencias que podamos tener, celebraba elecciones y referéndums. ¿Acaso los gobiernos peruano, mexicano o salvadoreño son mejores? Pero a éstos no se les critica. Y sí, creo firmemente que puede tener que ver con que estos países sí están alineados junto a EE.UU.

Pero todo esto no convierte a Chávez en un demócrata tampoco. Al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios. Chávez fue un caudillo que mezcló en su persona ciertas políticas sociales buenas, una muy trabajada imagen y métodos anti-democráticos todo en uno. No se puede olvidar que se le nombraba como comandante antes que como presidente y que presidía "la dirección político-militar de la Revolución". Fue un caudillo, ni más ni menos. El problema sigue siendo que aquí o eres de uno o eres de otro. O con Chávez o contra Chávez. O pro-EE.UU. o anti-EE.UU. O PSOE o PP. O derecha o izquierda. O comunista o facha. Y así todo. ¡Ay el día en que intentemos ver las cosas con un poco de perspectiva! ¡Qué cambio para bien!

¿Que cuándo será? Eso es, me temo, otra historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario