viernes, 24 de agosto de 2012

Ni un pez por la borda

Hace no muchos días me encontraba yo zapeando. Es una actividad a la que no estoy muy acostumbrado porque ver la tele (que no sea de pago) en España es un infierno donde, si tienes suerte, ves un poco de programa (casi siempre malo) entre los interminables anuncios. Yo cambiaba los canales esperando terminar, como casi siempre, en MTV (que sus programas no son muy culturales que digamos, pero entretienen un montón). Sin embargo me paré en La2 donde me encontré con el programa Biodiario, de Luis Miguel Domínguez, programa que recomiendo encarecidamente. Para los que sois como yo, que ya ve más cosas a través de la Red que por la televisión, podéis ver sus vídeos aquí.

Pues en ese programa se hablaba de la iniciativa "Ni un pez por la borda". Esta iniciativa fue comenzada en Reino Unido y ahora se ha extendido a toda Europa, porque todos, de una forma u otra, sufrimos este problema. Y en España especialmente, pues nuestra flota pesquera es una cuarta parte de la flota total comunitaria.

 ¿En qué consiste? Haciendo un pequeño resumen: cada año se devuelven al mar más un millón de toneladas de peces muertos. ¿Por qué? Existen varias razones.

La primera es la legislación de cupos de la UE, que marca unos cupos por barco, país y especie. Si se sobrepasan, se sanciona con una multa. Para evitarla, todo aquello que se pesca "de más" es devuelto al mar muertos o moribundos. Entiendo que el objetivo primero de esta legislación es proteger el mar pero ese pescado es susceptible de ser consumido o, en el peor de los casos, congelado y insertados en el mercado. Muerto en el mar no sirve para nada. Es opinión común entre los pescadores que, ya que está fuera del mar y muerto, es mejor traerlo a tierra. Me llamó mucho la atención la frase de uno de los pescadores que aparecen en el programa y que dice: "Cuánta gente no tiene para comer y cuánto pescado se tira". Interesante reflexión que debería hacernos pensar a tod@s.

Existe otra realidad: la moda. La pesca no selectiva obliga a deshacerse de las especies "no objetivo" o "no comerciales". Hemos olvidado lo de los pescados de temporada y propios de cada lugar. Tenemos lo que queremos cuando queremos sin pensar en el perjuicio que causamos. Algunos pescados se venden mejor que otros porque éstos han sido degradados. Estas especies son devueltas al mar, muertas o con muy pocas posibilidades de sobrevivir.

No debemos tener tapujos (o yo al menos no los tengo) en afirmar que nuestros hábitos de consumo (en este y otros sectores) se ha vuelto inmoral y ponen en entredicho la "superioridad moral occidental" de  la que nos hemos apropiado. Es desolador ver lo que estamos haciendo, en este caso, con el mar. Las imágenes de cientos de ejemplares muertos que regresan al mar por evitar multas y pensar que eso ocurre cada día, me hiela la sangre y, sí, me hace sentir culpable.

La realidad es que estamos comprometiendo muy seriamente las reservas de pescado en los mares y océanos, todo porque preferimos seguir las modas y ganar más dinero que pensar en el todo. Especies enteras están al límite y sus bancos disminuyen de forma exponencial. ¿Qué riqueza tendremos cuando no podamos seguir pescando? ¿Por qué no seguimos hábitos que permitan la sostenibilidad de estos bancos de peces que cada año son más reacios a volver a las costas por sufrir aunténticas esquilmaciones? ¿Qué nos está pasando para que nos juguemos así el futuro de las generaciones venideras? Esto es lo que pretende cambiar esta iniciativa: una apuesta por la pesca sostenible y por las técnicas selectivas (incluyendo las sanciones o prohibición de las pescas de arrastre que pescan sin criterio) y por el consumo responsable que nos permita disfrutar del buen pescado permitiendo, a la vez, que los caladeros se repongan y que los que vienen detrás de nosotros puedan seguir haciéndolo también.

Si queréis más información podéis meteros en la web de la iniciativa Ni un pez por la borda o seguirles en su twitterfacebook. Se necesitan 1.000.000 de firmas vía web para enviarlas a las autoridades europeas con el fin de que revisen sus políticas y reglamentaciones. Es una iniciativa europea y lleva más de 800.000 firmas ya recogidas. La firma te lleva tres minutos si eres muy torpe. ¡Aporta tu granito de arena! Firma y compártelo con tus contactos por todas las redes sociales o correos electrónicos.

Y ahora os pido una última cosa. Echadle un ojo a los tres programas que dedicó Biodiario a esta inciativa. Verlo es mejor que leerlo y se aprende mejor. Seguro que así os entra un pequeño impulso por ayudar.

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